viernes, 11 de noviembre de 2016

SÍNDROME DE TOURETTE

https://www.facebook.com/SoyMaestro/videos/699127600207006/




Vale la pena verlo. Comparte.
Posted by Deja tú lo guap@, soy Maestr@. on Martes, 30 de diciembre de 2014

MI HERMANITO... DE LA LUNA (AUTISMO)

EL AUTISMO




UN BLOG MUY BONITO (lo más bonito que he visto en la red)

"LA PRINCESA DE LAS ALAS ROSAS"

domingo, 15 de mayo de 2016

Ser madre de niños de 12 años: lo más difícil

Ser madre de niños de 12 años: lo más difícil

La tormenta perfecta sobre las madres se cierne cuando sus hijos llegan a los 11 y 12 años. El despertar de la preadolescencia o, en lenguaje anglosajón, cuando llegan a tweens (de twelve), coincide con los niveles más altos de angustia de las madres y los menores indicadores de satisfacción con la vida. Así se constata en el estudio What’s feels like to be a mother, de las profesoras Suniya S. Luthar y Lucia Ciciolla (Universidad de Arizona). Publicado este 2016 en Developmental Psychology, el informe aporta nuevos puntos de vista y, sobre todo, cambia el foco y lo sitúa sobre los sentimientos de las madres.
Ni la explosión que produce la llegada de un bebé, ni el síndrome del nido vacío, ni el apogeo de la adolescencia son los momentos más complejos en el trayecto de la maternidad. Las investigadoras basan su trabajo en 2.250 entrevistas realizadas a mujeres con estudios universitarios (este segmento social está poco estudiado, señalan, y paradójicamente es el que más tiempo dedica a sus hijos aunque trabaje) e indican que son varios los elementos que confluyen en un momento en el que estas madres están también llegando a la mediana edad y se preguntan por sus vidas y sus futuros. A partir aproximadamente de los 11 años, niños y niñas (aunque no coincidan exactamente los ritmos) empiezan a lidiar con la pubertad, los cambios hormonales, los primeros cambios físicos y se ciernen los riesgos sobre el consumo de alcohol, drogas y las relaciones sexuales. Esta situación se da en un contexto escolar complejo. Chicos y chicas pasan de la educación primaria, de tener un maestro referencial, a la secundaria con un profesor en cada materia, un ambiente más frío, incluso otro tipo de edificio escolar, con unas aulas más impersonales y una mayor presión académica. Las mujeres, que siguen siendo las que están en primera línea en el cuidado de los hijos, perciben y hacen suya esta situación de cambio y de fragilidad de los niños pero en un momento en el que el lenguaje habitual y la gestualidad del cariño con los hijos empieza a no funcionar.
Evidentemente esta situación genera confusión y muchas preguntas acerca de si se ha educado correctamente a los hijos en las etapas previas. Y, sobre todo, las investigadoras sostienen que es el momento en el que se produce la “separación que más duele”, que no es cuando abandonan el nido “físicamente”, sino cuando lo empiezan a hacer “psicológicamente”, que es en esta preadolescencia. Las actitudes rudas y de rechazo de los hijos “hieren profundamente” a las madres.
El foco se pone en las mujeres, que encaran esta etapa de sus hijos aún con muchas obligaciones que siguen recayendo principalmente sobre sus espaldas, en un enésimo ejemplo de la desigualdad y de las “labores invisibles”. Ellas siguen organizando las actividades de los niños, aún es necesario en muchas ocasiones llevarles de aquí para allá en una etapa de la vida en la que según los estudios previos realizados la satisfacción en la relación con la pareja (si se tiene) desciende a los niveles más bajos y los enfrentamientos son más altos. El senti-miento que más se describe es el de vacío.
Por ello, y a partir de estudios previos realizados, se subraya la necesidad de que las mujeres enriquezcan y busquen apoyo en su red de amistades –más allá de la pareja y de la familia– para compartir puntos de vista y ánimo en unos momentos que califican de “agotamiento del ego”. Para recordar y acordarse de que antes que madres son personas. La línea de trabajo de estas investigadoras pone en cuestión las tesis propagadas estos últimos años sobre las madres “helicóptero” o “hijo céntricas” al entender que su búsqueda del bienestar va mucho más allá de su papel maternal.
Vale también la pena que madres y padres observen esta etapa de la pubertad, mucho menos estudiada que la adolescencia, con otros ojos, explica la psicopedagoga Nora Rodríguez. Es una etapa de vulnerabilidad para los niños y las niñas pero también imprescindible para salir luego a la sociedad –lo que sería la adolescencia–. Es un ensayo para la vida, un momento evolutivo en el que los seres humanos alcanzan un alto nivel de adaptabilidad, señala la autora Neurociencia para padres. Hay que mirarla así de forma positiva y no siempre poniendo el acento en el enfrentamiento con los padres o la ruptura de las normas, porque esta es solo una pequeña parte.
Si se valorasen estas “capacidades evolutivas positivas” y se insistiera en ellas igual que se hace con las “carencias”, tendríamos a chicos y chicas más confiados y seguros de sí mismos, indica. Y padres más tranquilos. Quizás es el momento de que madres y padres recuperen pasiones y aparquen en la medida de lo posible el cansancio y la preocupación. Y se dirijan a los hijos de otra manera relatándoles detalles sobre ellos que sólo los padres conocen.
Pero hay que volver al punto inicial, a este complejo momento vital en el que coinciden muchos factores y donde se plantean dos preguntas: “¿Eres vista y querida como la persona que realmente eres?¿En momentos de angustia, te sientes reconfortada? La relación con la pareja, según el estudio Who Mothers Mommy? ( Luthar y Ciciolla) es importante pero no determinante ya que las relaciones estrechas con las amistades actúan también como protectores emocionales. Y los beneficios de estar casados (parejas heterosexuales), se indica, son menores para la mujer que para el hombre. Mejor unirse ante la tormenta perfecta.

viernes, 12 de febrero de 2016

Centros sin deberes

0 febrero 2016



Los docentes somos gente rara. No hay duda. Miren estas noticias que enlazo desde diferentes medios de comunicación:


Podría decir que cualquiera con sentido común se daría cuenta de que algo falla en un país que encabeza las listas de fracaso escolar y que a la vez se encuentra entre los que más deberes ponen a sus alumnos. Pero digo que los docentes somos gente rara porque como padres y madres pensamos de un modo y como docentes actuamos de otro. He oído a mis colegas quejarse de que sus hijos llevan demasiados deberes y que deben pasar horas ayudándolos en casa; sorprendentemente, esos mismos colegas mandan a sus alumnos una buena ración de deberes para no perder la costumbre. Porque debe ser una cuestión de costumbre, que de otro modo no se explica la afición de mandar faena para casa a esos jóvenes que pasan media vida en las aulas y otra media haciendo deberes.
Cuando sale el tema, los defensores de los deberes argumentan que son necesarios para reforzar lo aprendido y para incentivar el esfuerzo. Veamos qué ocurre cuando ponemos positivos por hacer deberes:

En un mundo ideal, que un alumno traiga hechos los deberes significa que ha aprendido y se ha esforzado, así que merece un positivo. A la vez, el alumno que no los trae evidencia que tiene poco interés o que no ha atendido suficiente en clase, de modo que merece un negativo.

En un mundo real, el alumno que trae los deberes, y por tanto es merecedor del positivo, puede:

  • haberlos hecho él mismo
  • haberlos encargado a su padre/madre/hermanos mayores
  • haberlos hecho en una academia con apoyo ajeno
  • haberlos copiado a la hora del patio con o sin amenazas previas hacia el plagiado

Por contra, quien no los trae y se llevará su negativo, puede:

  • no haberlos hecho por no tener ganas
  • no haberlos hecho por no saber hacerlos
  • no haberlos hecho porque nadie le ayuda con las dudas
  • no haberlos hecho por tener que ocuparse de faenas del hogar
  • no haberlos hecho porque los considera aburridos si ya los sabía hacer antes
  • no haberlos hecho por falta material de tiempo ante su acumulación

Como vemos, en un mundo real, hacer o no los deberes no garantiza nada en la evaluación del alumnado. En realidad, como indican los estudios, el apoyo sociofamiliar es fundamental para el aprendizaje, y los deberes en este sentido penalizan a quienes no cuentan con ello.
Puedo entender que en alguna ocasión, ante tareas mecánicas, los docentes piensen que reforzar con deberes es positivo, pero creo que eso mismo se puede hacer en horas de clase. Sin embargo, lo que veo a mi alrededor es que se deja poco tiempo para los deberes en el aula, lo que provoca que los estudiantes se lleven a sus casas una o dos horas de deberes como mínimo. Deberes absurdos en muchos casos, sacados de libros de texto y con tareas descontextualizadas. Deberes que generan ansiedad en los más cumplidores, rechazo en los más rebeldes e impotencia en los más incapaces. Deberes inútiles a la vista de los resultados generales del país. 
No soy partidario de prohibir los deberes, porque confío más en el diálogo y en el sentido común, pero no estaría mal que se creasen "centros sin deberes", algo así como una red de calidad educativa que preste atención a la necesidad de los jóvenes de disponer de tiempo libre para cuestiones ajenas al cole o al instituto. Centros sin deberes en los que se trabaja en el aula, sin la presión de tener que acabar un temario o las prisas de terminar el libro de texto. Quizá así tendrían tiempo, por ejemplo, de hacer deporte,  reunirse, jugar o leer por placer. 

A título personal, confieso que cada día pongo menos deberes, casi ninguno. Si hay tareas para fuera del aula, dejo tiempo de sobra para que se pueda hacer en los huecos de clase. He llegado a la conclusión de que muchas veces los deberes son una especie de venganza ante la frustración de un aprendizaje fallido y eso me hace sentir mal. Por eso estoy en contra de ellos. Os dejo para finalizar un vídeo de una plataforma impulsada por Eva Bailén, que explica con bastante claridad lo absurdo de este sistema que alarga la jornada escolar más allá de lo soportable.



Crédito de la imagen: 'An Attempt at Homework'

sábado, 31 de octubre de 2015

Quierele cuando menos lo merezca, que será cuando más lo necesite


Quierele cuando menos lo merezca, que será cuando más lo necesite
Quiérele, cuando te grite y no quiera saber de ti, Cuando su mundo se derrumbe y crea que tú eres la causa, no te rindas, todo pasa.Recuerda que a su edad tú también cuestionabas todoy no querías pautas o reglas de ningún modo....
Posted by Hirukide on Martes, 27 de octubre de 2015

domingo, 11 de octubre de 2015

UNA BROMA

https://www.facebook.com/OrgullosDeSerDocent/videos/906922676056852/




Posted by Orgullós de ser docent on Martes, 6 de octubre de 2015

domingo, 20 de septiembre de 2015

Adolescentes que trasnochan conectados a la pantalla, un nuevo fenómeno conocido como «vamping»

¿Tus hijos se conectan a la red hasta la madrugada? ¿Les has pillado dormidos con un dispositivo? Puede que practiquen vamping, una nueva modalidad que implica que pasen despiertos gran parte de la noche pegados a la pantalla.
La tablet, el ordenador o incluso el teléfono móvil. Son muchos los dispositivos con los que tus hijos pueden conectarse a la red y hablar con sus amistades a distancia. De hecho, el 65% de los niños de entre 8 y 12 años ya tiene móvil. Sin embargo, no sólo utilizan la tecnología durante el día, parece que muchos siguen conectados a altas horas de la madrugada desde la cama aunque pierdan horas de sueño. 
Esta nueva tendencia se conoce como vamping y se define como la costumbre de estar enganchado a la pantalla hasta altas horas de la noche. ¿Crees que tus hijos lo practican? Descubre sus riesgos y cómo evitarlos.   

Los riesgos del vamping

Si observas que tus hijos tienen este hábito porque en alguna ocasión ves que se quedan dormidos con alguno de sus dispositivos tecnológicos debes conocer a qué consecuencias se exponen:
  1. Pierden muchas horas de sueño: distintos estudios indican que los adolescentes duermen 90 minutos menos de lo que se recomienda. 
  2. Sufren irritabilidad, nerviosismo o aislamiento social.
  3. Les cuesta pedir ayuda cuando lo necesitan: al estar conectados sin la supervisión de los padres. 
  4. Pueden convertirse en víctimas de alguna agresión o amenaza con mayor facilidad: al practicarse tan tarde, los adolescentes aprovechan el momento de relajación de los padres y puede que no te des cuenta de si tienen algún problema. De hecho, esta actividad puede llevarse totalmente en secreto. Así pueden ser víctimas del grooming o ciberbullying
  5. Disminuyen su rendimiento escolar: usar Internet en exceso cansa físicamente y puede que, entonces, no rindan tan bien en la escuela o incluso en otras actividades que practiquen en su vida diaria.

¿Por qué practican vamping?

La costumbre del vamping ha llegado de la mano de las nuevas tecnologías y del rápido acceso que tenemos a ellas. Sin embargo, se han destacado dos motivos clave a causa de los que los adolescentes lo practican:
  1. Tienen horarios muy apretados: entre la escuela, las actividades extraescolares, los deberes, la ayuda en las tareas de casa, etc. les queda poco tiempo para ellos mismos y se acogen a este momento para dedicarse a sus intereses personales y a hablar con sus amigos. 
  2. La noche satisface su deseo de conectarse: tienen intimidad, tranquilidad y pueden conversar con calma porque nadie les interrumpe, pues los padres suelen estar en otra habitación o  durmiendo. 
Sin embargo, debes saber que puedes evitar que tus hijos sigan esta tendencia al alza. Se recomienda, por ejemplo, que te asegures que todos sus dispositivos están fuera de su habitación en el momento de irse a la cama. Además, debes ser un ejemplo para ellos. Es decir, si tú haces un uso moderado de las nuevas tecnologías, eso facilitará que tus hijos también hagan un uso correcto.
Cabe añadir que algunas escuelas ya colaboran con los padres en el momento de poner límites a un uso tan excesivo de internet, sobre todo, en los adolescentes. En algunos casos, se prohíbe la presencia de dispositivos, por ejemplo, en viajes escolares.
Así pues, si esta es la situación que vives con tus hijos, no dudes en cambiarla.  Sabiendo que estas nuevas tecnologías, además de muchas ventajas nos traen también nuevas costumbres, es importante saber gestionarlas y aprender a vivir con ellas.
Acceso a los documentos originales:

domingo, 6 de septiembre de 2015

Apología de la docencia compartida

01 septiembre 2015

Apología de la docencia compartida




Este inicio de curso viene cargado de novedades, sobre todo al hilo de la implantación de los nuevos currículos de Secundaria y Bachiller. Al margen de las cuestiones políticas, el desarrollo del currículo insiste en la aplicación de metodologías activas en el aula: trabajo por proyectos, clase invertida, uso de las TIC, fomento del trabajo en equipo... Es una exigencia curricular, con un apremio mayor que el que se vislumbraba en la LOE o en la LOGSE, donde aparecía como una declaración de intenciones algo difusa entre demasiados objetivos y criterios de evaluación. Esa exhortación al cambio metodológico viene también recogida en el BOE de enero de 2015, de modo que ni siquiera la derogación o paralización de la LOMCE debería servir de coartada para eludir nuestra obligación de revisar métodos y práctica docente.
No voy a hablar del trabajo por proyectos, porque de ABP podéis encontrar ya en este blog muchas reflexiones; tampoco hablaré de clase invertida, pues hay muchos colegas, como Manuel Jesús Fernández, compartiendo experiencias que os pueden servir de acicate y modelo. Voy a hablar de docencia compartida, una metodología no muy habitual que se puede combinar con todas estas otras novedades que van surgiendo. Aquí os hablaré desde mi experiencia personal, aunque podéis encontrar en la red materiales interesantes bajo otras perspectivas, como, por ejemplo, los recogidos en unas Jornadas sobre Docencia Compartida en Canarias.

Llevo desde el año 2008 poniendo en práctica la docencia compartida junto a Elena Cervero, una compañera de mi departamento de Lengua. Se trata de impartir clase en un aula los dos docentes de manera conjunta, sin desdoblar el grupo y sin segregar alumnos con dificultades. Aplicamos este método en los grupos de 2º de ESO, donde hay diversas posibilidades de atención a la diversidad: desdoble (dividir el grupo en dos mitades similares y homogéneas), grupos flexibles (segregar al alumnado con mayor dificultad en un grupo reducido) y docencia compartida. ¿Por qué optamos por esta última? Porque nuestro centro tiene grupos muy complejos con alto índice de fracaso y pensamos que las dos primeras opciones no satisfacían las necesidades reales del alumnado. Con la docencia compartida podemos articular una intervención más eficaz y versátil en todo momento; también permite convertir el aula en un gran taller polifuncional, algo que nos ha permitido llevar a cabo con éxito proyectos como "20 años después..."
Expliqué hace unos años las ventajas e inconvenientes de la docencia compartida. Pasado el tiempo sigo defendiendo la mayoría de ellas y añado algunas actualizadas:

  • Todas las decisiones que se toman en el aula han de ser consensuadas previamente, por lo que resulta difícil incurrir en fallos o cometer descuidos. 
  • Se toma conciencia de los aciertos y errores de cada uno de los profesores y se complementan sus habilidades. 
  • Se aceptan términos medios en metodologías dispares. 
  • Se establecen criterios de evaluación mucho más precisos a la hora de calificar. 
  • Se puede estar en varios sitios a la vez (uno se queda en el aula y el otro va a por material, por ejemplo) 
  • Nunca se pierde clase por falta de un profesor.
  • Se pueden manejar materiales distintos o trabajar distintas tareas en una misma clase. 
  • Se da respuesta inmediata a cualquier contingencia. 
  • Hay una mayor atención a la diversidad; por ejemplo, uno de los docentes puede atender durante más tiempo a un alumno con N.E.E. mientras el otro sigue el ritmo normal. 
  • Se pueden aplicar de manera inmediata y con mayor justicia las normas de convivencia; por ejemplo no hay que parar la clase si hay un alumno disruptivo, pues un docente lo acompaña fuera y llama en el mismo momento a la familia si es preciso. 
  • Hay menos liderazgo en las aulas y se 'democratiza' el espacio.
  • Se puede gestionar el aula como un taller de trabajo (ideal para el ABP)
  • Se puede dividir el aula en dos grupos separados si se necesita puntualmente.
También algunas dificultades siguen presentes, sobre todo las referidas a la falta de horas para coordinarnos fuera del aula, aunque el principal problema es que la administración nunca nos ha garantizado recursos para mantener esta metodología y tenemos que luchar por ella año tras año (para este curso que empieza, por ejemplo,por ser malos nos quedamos sin ello).

Llegados a este punto, debo aclarar que esta metodología está indicada sobre todo para 1º y 2º de ESO, donde muchos centros suelen (o solían) contar con horas de refuerzo para profesores de asignaturas instrumentales, generalmente, o para los planes de atención a la diversidad. También señalo que en nuestro caso somos dos docentes de la misma especialidad y con la misma responsabilidad en el aula, tanto para la docencia como para la evaluación. Me consta que hay experiencias similares con un profesor de secundaria y un maestro de Pedagogía Terapéutica; en esos casos, el reparto de roles sería distinto.
Para los que se planteen trabajar de este modo en sus aulas, ahí van algunas recomendaciones:
  • Los docentes implicados deben compartir, al menos, una misma visión de la Educación, teniendo claras las funciones del docente y las necesidades del alumnado.
  • Se necesita consensuar previamente los criterios de calificación, privilegiando el cumplimiento de las tareas sobre la nota de los exámenes.
  • Se debe reducir al mínimo la explicación teórica, pues la presencia de dos docentes garantiza que las dudas se resolverán en la medida en que se realizan las tareas. Importante: las tareas se realizan en el aula y se limitarán al mínimo los deberes para casa.
  • Los docentes actúan como supervisores de aula en igualdad de condiciones, aunque en alguna tarea puntual puedan asumir el control único en función de sus habilidades.
  • Hay que reservar horas (generalmente fuera de horario) para planificación, seguimiento y evaluación de los grupos compartidos.
  • La evaluación ha de ser siempre colegiada.
  • Trabajar dos docentes en el aula significa para los alumnos doble atención, no la mitad de trabajo para los docentes.
  • Es conveniente preparar alguna autoevaluación para monitorizar la práctica docente.
Como digo, llevamos siete años trabajando así y, en cuanto nos dejen de nuevo, volveremos a ello. Los alumnos del máster de secundaria que vienen a ver nuestras clases suelen llevarse una grata impresión, a la vez que se sorprenden porque no habían oído hablar nunca de esta posibilidad. Os animo a que lo probéis, sobre todo porque hay que abrir las puertas del aula y romper de una vez por todas con la imagen del profe como lobo solitario que soporta en silencio sus alegrías y tristezas a puerta cerrada.

domingo, 19 de abril de 2015

Ajuda els teus fills a utilitzar Whatsapp amb prudència i fes-ho tu també!


08/04/2015
Si el telèfon mòbil t'acaba de notificar que t'han afegit a un grup de Whatsapp de pares de la classe del teu fill o si ell mateix ha començat a formar part d'un altre grup al costat de nens amics seus, ha arribat el moment d'informar-te sobre les utilitats i els riscos que comporta l'ús d'aquesta aplicació de missatgeria instantània.
Whatsapp ha envaït les nostres vides com un canal de comunicació que la majoria de nosaltres utilitzem de manera quotidiana i intensiva. Les dades són aclaparadores: Espanya és l'estat d'Europa en el que més s'utilitza aquesta aplicació, convertida en realitat en una enorme xarxa social. El 76% dels nens d'11 a 14 anys el fa servir habitualment. Quan el teu fill et demani que li compris un mòbil, probablement ho farà sobretot perquè vol whatsappejar.
Aquest sistema de missatgeria instantània podrà ajudar-vos a tots a establir una comunicació profitosa, però sempre que tingueu en compte una sèrie de pautes.

Tot allò que has de saber... i explicar als teus fills sobre Whatsapp

  • Quan s'ha de començar a utilitzar el Whatsapp? No hi ha una edat concreta. El més normal és que als 7 o 8 anys els teus fills comencin ja a demanar-te el mòbil per comunicar-se amb els seus amics. No els impedeixis que l'utilitzin. Tens una excel·lent opurtunitat per acompanyar-los i educar-los en el seu ús adequat. Així, quan tinguin 13 o 14 anys i ja no vulguin que estiguis al seu costat, tindran més clares les normes de l'ús d'aquesta aplicació.
  • Whatsapp és una xarxa social, no un simple servei de missatgeria com creuen alguns pares. Permet crear grups, i enviar imatges, vídeos, enllaços o notes de veu.
  • La immediatesa de la comunicació pot ser un problema. Has d'explicar als teus fills que és molt important que reflexionin prèviament sobre tot el que envien. Si ho fan amb celeritat, sense parar-se a pensar, poden difondre fotos o textos dels que després es poden penedir.
  • Els teus fills perdran bona part de la seva intimitat amb l'ús del Whatsapp. Qualsevol persona que tingui el seu número de telèfon podrà entrar en el seu perfil de Whatsapp, veure la seva fotografia en ell i també l'última hora a la qual s'han connectat tret que hagin activat l'opció d'ocultar aquesta informació, un fet possible de configurar tant amb iPhone com amb Android.
  • Compte! Tot el que s'envia és públic. Els teus fills sempre han de tenir present que qualsevol informació que publiquin podrà ser vista per tercers als quals no coneixen de res. Qualsevol persona amb la que comparteixin grup estarà en disposició de tornar a enviar la informació, sigui per distracció o de manera malintencionada.
  • El Whatsapp és també un entorn propici per a l'assetjament. Es pot usar per a amenaçar, difondre calúmnies o fotografies sense autorització.  

... i allò que has de tenir en compte en el teu ús com a pare

Els grups de Whatsapp de pares i mares de nens d'una mateixa classe creats espontàniament s'han popularitzat en els darrers anys. Aquests fòrums són una eina que serveix per gestionar la relació amb l'escola, compartir dades d'interès de forma ràpida i resoldre dubtes, però també poden perdre la seva utilitat si proliferen les discussions, la indignació i la crítica irreflexiva.
Haureu de seguir una sèrie de normes perquè aquests grups, que tants trastorns estan causant darrerament, siguin fructífers:
  • No són grups d'amics, així que han de cenyir-se a assumptes de gestió escolar. En general, els vídeos virals o imatges gracioses cal evitar-les. També els judicis de valor, les opinions polítiques i les creences personals.
  • Si sorgeix un problema amb un mestre o un alumne, és millor acudir directament a l'escola i parlar en persona, no explicar-ho tot al mòbil. Cal intentar no "contestar en calent" en aquests grups.
  • No et converteixis en l'agenda dels teus fills. Si t'acostumes a utilitzar aquests grups per demanar a altres pares de la classe pels deures que els teus fills s'han oblidat a l'escola o la peça que s'han deixat al vestidor del col·legi pots perjudicar la tasca d'educar en la responsabilitat i l'autonomia. Utilitza Whatsapp per ajudar-los a fer els deures és perjudicial.
Si segueixes totes aquestes normes, Whatsapp podrà esdevenir una valuosa eina de suport en l'educació dels teus fills. 'Explica'ls com utilitzar-lo amb prudència i fes-ne tu també un ús sensat!
Accés als documents originals:
¿A qué edad deben usar los niños el Whatsapp?. ABC. [Data de consulta: 03/04/2015]
Los Whatsapps de padres ponen en alerta a las escuelas. La Vanguardia. [Data de consulta: 07/04/2015]
Usar Whatsapp entre los padres para ayudar a hacer los deberes es perjudicial. Deia. [Data de consulta: 03/04/2015]
Me niego a ser la agenda de mi hija por el Whatsapp. Blog de Noelia López-Cheda. [Data de consulta: 05/04/2015]